San Miguel de Arroes → Covadonga

Algo único y maravilloso que al menos tienes que hacer una vez en la vida.

“Covadonga es lo más fantástico que
puede soñar la imaginación del hombre”
Roberto Frasinelli, 1887 

Se divide en dos etapas muy amenas:

Etapa 1: San Miguel de Arroes → Llames de Parres (50 kms. aprox)

Comenzaremos diciendo que el “Camín a Covadonga” es una primitiva ruta andariega que se viene realizado desde tiempos inmemorables. La ruta que realizaremos es la ruta señalizada por la tertulia El Garrapiellu de 1993.

La primera parte de esta ruta la transcurriremos por el Real Camino, dirección a la parroquia de Peón, por donde nos dirigiremos al Alto de la Cruz, a 441 metros de altitud, caminando por tramos boscosos de pino y eucalipto que coronan la Cordal de Peón. Una vez llegados a la cima disfrutaremos del estupendo paisaje de Villaviciosa, con su maravillosa ría y la Sierra del Sueve al fondo, descendiendo hacia el pueblo de Niévares, donde encontraremos el palacio de Niévares o torre de Niévares, antigua fortaleza medieval del siglo XVI.

Primera parada: La Parra, donde podremos tomar un descanso bien merecido y recargar las pilas con un café y un bocadillo recién hechos.

Una vez reanudados en faena nos adentramos en el pueblo de Amandi, siguiendo el camino hasta los aledaños de la finca “La Vega” bajamos a un camino pedregoso a la vera del río Valbúcar. Tras subir un repecho con vistas de los contornos de Villaverde y Fuentes, nos adentramos en un bosque mágico de hayas donde nos transportaremos a épocas medievales, donde habitan los trasgos, las xanas y los cuélebres, desembocando ante la Venta de Coro.

Quedando Breceña a nuestras espaldas, llegaremos a Buslad, con su preciosa hermita, dando paso al maravilloso pueblo de Sietes, utilizado por la empresa Microsoft como plataforma de lanzamiento publicitario de su ya lejano programa Windows 7.

Segunda parada: Anayo, más concretamente “La bolera de Anayo”, donde podemos disfrutar de un entorno idílico con una cocina 100% asturiana. Una vez repuestos del cansancio y después de disfrutar de unas vistas de la Sierra de Peñamayor continuamos nuestro camino hacia La Retuerca; cruzando por hermosas praderías llegaremos al valle de los Borines, pueblo famoso por su ya derruido Balneario de Borines y hoy por la empresa de Aguas de Borines.

Reemprenderemos la marcha dejando atrás los pueblos de Vallobal, Miyares, la Golotea (donde se encuentra el Palacio de Cutre) y Brez para alcanzar nuestro destino final en esta primera etapa, donde empezaremos a disfrutar la sierra de Llames de Parres. Iniciamos nuestro descenso hacia la Ferrería hasta llegar a la N-634 dirección Arriondas, donde tendremos que cruzar el río Piloña para subir a Villar de Huergo. El Camín de la Reina nos llevará al final de la primera etapa, Llames de Parres, donde nos alojaremos en la Posada la Venta (bajo disponibilidad) y cenaremos en Casa Gaspar, especialidad en platu la güela y arroz con leche.

Etapa 2: Llames de Parres → Covadonga (22 kms. aprox)

Después de un merecido descanso, reiniciamos la ruta desde la plaza del pueblo, El Collau; próxima parada Cangas de Onís. Antes de llegar a nuestra penúltima parada antes del destino final Covadonga, nos reengancharemos al Camín de la Reina (llamado así porque la reina Isabel II y su marido don Francisco inauguraron el famoso camino hacia Cangas de Onís). Pasando por la iglesia de Soto de Agues, nos quedan 10 kms. a Cangas de Onís, caminando por senderos rodeados de árboles y con el río Piloña a nuestra vera haciéndonos compañía, es uno de los tramos más bonitos de la ruta, con vistas impresionantes de los Picos de Europa que nos indican que Cangas está a tiro de piedra. Atrás dejamos los bonitos pueblos de Romillu y Vega de los Caseros para llegar a Villanueva, donde se encuentra el inigualable Parador de Cangas de Onís. Antiguo monasterio de San Pedro Villanueva, convento benedictino del siglo VIII, fue fundado en 746 por el rey Alfonso I. Declarado monumento nacional en 1907. Reformado en el siglo XII al estilo románico. Aunque no sería hasta el siglo XVII cuando se acometió la gran reforma adaptándolo al gusto de la época, lo que testimonian sus elementos barrocos como el actual claustro o la torre del campanario.

Una vez contemplada tan magnífica belleza del arte románico en Asturias, continuamos nuestro camino siguiendo el cauce del río Sella, que nos indica que nuestra próxima parada ya se encuentra cerca.

Primera parada: Cangas de Onís, primera capital de la reconquista en el 722 d.c. Era ya una ciudad muy importante, ya que tiene presencia del hombre desde el Paleolítico, como las famosas Cueva del Boxu (descubierta en 1916), Cueva de la Huelga y Cueva de los Azules (donde destaca el enterramiento de un varón realizado hace 9.500 años). De la época romana nos llega el famoso Puente Romano (aunque no es romano, ya que su construcción es medieval, este puente bien pudiera ser la reconstrucción de otro anterior que sí se remontaría a épocas romanas, de ahí su nombre actual) declarado monumento nacional en 1931.

Una vez repuestos con un merecido desayuno nos dirigimos, ya sin pausa, a nuestro destino: Covadonga. Dejando atrás La Riera y Muñigo entramos por el Real Sitio por el campo El Repelao, siguiendo la senda peatonal del Camín del Príncipe que nos lleva a los pies de la Santa Cueva, que en 1918 fue escogido como la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, siendo así el primero de los parques en serlo. La Basílica de Covadonga fue inaugurada el 7 de Septiembre de 1901.

Poco o nada más que añadir a esta espectacular ruta donde los paisajes son únicos, por donde pasaremos por lugares con historia y será un viaje que recordaremos para siempre. A Covadonga puedes ir de muchas maneras, pero sólo a caballo lo recordarás como los auténticos peregrinos.